Tuerto Rey - Poesía y alrededores

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Ana Lafferranderie
/ Poemas de “Volcar la cuna”

 
 

Cierro los ojos, veo a una mujer. Lejana y familiar. Viene del frío
de la montaña hacia la casa. Frota las manos en el pasado de mi
gesto y mira el mundo desde un centro irrepetible. Amasa con el
propio movimiento heredado, deja en el pan la marca breve de
su pulso. Es absoluta en ese tramo de vida. Ocasiona un devenir
que apenas ve.


Viniste desde un campo cercano, aturdida. Inmóvil frente a la
puerta abierta podías ver el pasillo, baldosas sucederse con sus
marcas hasta llegar a la penumbra. Perdida toda gracia en el color
lavado de los objetos. Un sonido de cascos alejándose. Vos sin
entrar, sin irte. En cada dirección un camino incompleto y en el
centro tu aire respirado, tu profunda voz.


Por el pasillo la madre vuelve con la manta, hecha de lanas gruesas.
Aunque la hija disponga de un arsenal de abrigo siempre estará
desnuda, vulnerable a ese peso.


Delfines en los mares templados
para no estar en mí
movimientos espesos
carne lustrosa y lisa en el agua.


Sigo
con las manos hundidas en una tierra inhóspita
mientras me enreda lo que no sé tocar.


Llegaste tarde, mi sombra es adulta. Se alimenta en lugares donde
una verdad paraliza. Llegamos tarde, no inauguramos nada.
Plantamos donde había bosque. Crecieron raíces, tallos urgentes.
Nada que  pudiera ser tan puro, sólo nuestro.

 

Ana Lafferranderie

Ana Lafferranderie


Ana Lafferranderie nació en Montevideo, Uruguay, en 1969. Vive en Buenos Aires desde 1990.
En 2007 publicó El cielo tácito.

Estos poemas pertenecen a su segundo libro, Volcar la cuna, (Premio Fondo Nacional de las Artes, 2011).

Foto: Marina Kohon, Ana Lafferranderie y Diego Roel
en el último encuentro del ciclo de lectura Cendra
en noviembre de 2013 en La Plata.