Tuerto Rey - Poesía y alrededores

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Rossella Di Paolo
/ Esta que soy yo

Cesare P.

Sé que lo tuyo es revolverte entre las brasas
arrancarte los cabellos
y las barbas si las tuvieras
aplastar con los dedos la más pequeña luz antes que crezca
como una espada de sol
que te arroje de ese fosco paraíso
que levantaste a pulso, severamente,
y con exactas lágrimas regaste.
Oh señor de la voluntad y del fierro,
oh cáustico,
sé que bajo tus pasos terribles no vuelve a crecer la hierba
que tu aliento parte las sillas en dos
en tres la fiesta.
Sé que fui el ratón entre los anillos
de la serpiente de fuego,
el gato atrapado sobre el témpano de hielo.
No soy digna de que entres en mi casa:
hay demasiada luz en ella,
verdes pastos, blandas camas,
pero una palabra tuya bastará para derribarla.

 

Limbo

Un día puse una piedra encima de tu nombre
y me dije: iré cantando hasta mi casa.
Y canté
como una loca sobre sus piernas fuertes
como río loco canté.
Hasta que el canto empezó a hacerse agüita rala
(ni para regar guisantes)
y entre paso y paso
se me fue perdiendo un pie.
No acierto a ver el tejado de mi casa ni el árbol
más alto
¿será que me dejé el corazón bajo la piedra?
¿mi tonto corazón junto a tu nombre?

Sé que ya no llegaré a mi casa.
Sé que tampoco puedo volver.

 

La estaca

soy yo
la que corre y suena sus rótulas
la que pela sus dientes
la que trepa asustada por tu tronco
la que pregunta y vuelve a bajar
porque no hay nadie entre el follaje no hay nadie
soy yo la nerviosa ardilla que huye
a rondar otra estaca otro afán
otro imposible follaje que responda

 

Perfección

Este mar azul recién bañado
Este sol que lo envuelve como una toalla limpia

Esta que soy yo, escribiendo:
quisiera levantar mi cabeza
y verte,
sólo levantar mi cabeza
y verte

Me pregunto por qué los pequeños cangrejos
han corrido a esconderse

Estoy levantando mi cabeza

Rossella Di Paolo

Rossella Di Paolo

Rossella Di Paolo nació en Lima, Perú, en 1960. Estudió Lingüística y Literatura en la Pontificia Universidad Católica de su país. Escribió, entre otros libros, Continuidad de los cuadros, 1988; Piel Alzada, 1993; Tablillas de San Lázaro, 2001. Se ha convertido en un referente de la poesía hispanoamericana.
Tuve la suerte de conocerla en febrero de 2005 en su patria que es la patria de mi padre.
Con el recuerdo de sus ojos cálidos y firmes, transcribo estos poemas que me fueron regalados en el barrio limeño de San Isidro. Sandra, 2006.

“Mi poema se resentiría en el alma si me escuchara explicar con palabras ajenas a él, lo que él cree que ya ha dicho o explicado con sus pequeñas y torpes pero propias palabras”. Rossella Di Paolo