Tuerto Rey - Poesía y alrededores

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María Julia De Ruschi
/ poemas de Nada escrito


El tiempo


Ábrete, boca de la luna, niña que dejas ciega al agua
Al verte poner tu barca de papel en la charca, me enamoré
para siempre
de las circunvoluciones de la luna dentro de mi cráneo y pa-
seo por su silencio mineral…despacio, cada vez más despa-
cio, con una lentitud que desgarra cada fibra de mi cuerpo
veloz…
Cuando hemos logrado enemistarnos con el tiempo, tensar
esas fibras
caer en esos pantanos
en esos sitios vulnerables donde se pierden sin remedio
algunas palabras
algunos caminos
la verdad es una animal solitario, casi tan solitario como la
muerte
caídas y olvido

¿Comprendes lo que lees?
Mira, ahí hay agua
Los hombres somos todos mendigos
Yo quiero resucitar.


Paleta


Quería llegar a ese lugar umbrío y perfumado, donde el silen-
cio y la luz a cada paso crujen, bajo el peso de los pies, y todo
el cuerpo se inclina: busca. Pequeñas criaturas surgen como
estrellas entre las agujas secas de los pinos, inocente ofrenda.
Ir a la frescura, a lo umbrío y perfumado, al silencio y a sus
criaturas, oh San Miguel Arcángel, tu espada aparta las ramas
y avanzo: busco.
¿Es preciso este dolor tan punzante, tan alto, en lo alto de la
pirámide donde arrancan los corazones los sacerdotes aztecas,
llegar con este pánico?
Es esta inmovilidad, ¿qué diferencia hay entre estar despierta o
dormida, entre la vida y el sueño? Que no se borre el camino:
al menos veo el camino, al menos ¿sueño? el camino.
A veces estoy entremedio, oyendo correr mi sangre, viéndola
manar, y trato con las manos de tapar los agujeros.
Querría acostarme en la cama y no correr más, no respirar
más, no luchar más.
Llegar a un lugar umbrío y perfumado…
¿Cómo es posible enterrar a una niña y a una anciana en el
mismo hoyo?
 

Lágrimas derramadas en el río de Safo
 

Mara, tu árbol de Navidad es una ballena.
En el río de Safo derraman las mujeres lágrimas amargas,
Mara, hiel, y palabras proféticas que no son siquiera escucha-
das, Casandra, y los sordos hombres siguen de largo sobre al-
fombras purpúreas que cubren las montañas de basura sobre
las que han erigido sus palacios de oro los hombres.
Has hablado con Afrodita en sueños, has hablado, y sabes…

 

María Julia De Ruschi

María Julia De Ruschi

María Julia De Ruschi nació en Buenos Aires. Es poeta, traductora, ensayista. Publicó los siguientes libros de poesía: Polvo que une (1975), Et amava (1982), Artemis cantando, Artemis (1982), La mujer vacilante (2003), Salir de Egipto (2007) y Nada escrito (hilos, 2010). Codirigió la colección de poesía “el imaginero” e integró el Consejo Asesor de hilos editora. Entre otros, recientemente tuvo a cargo la selección y prólogo del libro La distancia infinita, poemas de Mario Morales.

Los poemas aquí publicados pertenecen a su libro Nada escrito publicado en 2010 por hilos editora.