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Ángeles Román
/ Acerca de "No temas al raptor"

Acerca de  No temas al raptor

 

El poema de Horacio Castillo No temas al raptor, publicado en el libro “Cendra”, como toda su obra, posee gran belleza y profundidad, aunque está vestido de tragedia, conlleva un mensaje de inmensa confianza.
El poema nos habla de la vida y de la muerte, nada más ni nada menos, nos habla del tiempo y de la eternidad. Los cuatro conceptos son tan amplios, que llevan siempre un lado oculto, un lado de misterio.
Estos cuatro términos que subyacen en todo el poema, parecen contrarios, pero no lo son, pues si tomamos unas breves reseñas desde la evolución y la física cuántica, veremos la unidad de la existencia, que Horacio Castillo en sus versos vislumbró la grandeza de la vida y su ocultamiento.

Sostienen los investigadores desde la física y la filosofía, que existe la simetría perfecta, en ella no hay espacio ni tiempo y todo es bello y unificado. Esta simetría prevalece y subyace a la asimetría creada a partir del big bang.
En un gran laboratorio de investigación de partículas en EEUU, llamado “Fermilab” hay un gran monumento llamado “Simetría rota”.
Con la explosión del Big Bang comenzó la asimetría hace unos 15.000 millones de años, desde allí todo es fragmentado, todo está separado; aparecieron los opuestos (vida-muerte, materia-antimateria; orden-caos) aunque conectados entre sí por informaciones.
Explosión y expansión que aún continúa, con la emergencia de partículas-ondas, desde la simplicidad a la complejidad en progresivos niveles. Así se fue desarrollando la evolución.
Primero materia inerte, luego la vida, reproducción, nacimiento y muerte, vida vegetal y animal; más tarde la especie humana hasta su autoconsciencia, es decir, sabe que sabe, sabe de la finitud.

El gran físico David Bohm nos dice que hay dos órdenes de la realidad, un orden explicado, que corresponde al despliegue de la materia en el espacio, al movimiento y al cambio de la misma en el tiempo, correspondería a la asimetría.
Pero este orden explicado fluye desde un orden implicado, donde prevalece la simetría perfecta, sin espacio, ni tiempo, desde allí surgen las leyes naturales.
Este orden implicado contiene al orden explicado, es como el mar que contiene a las olas, y entre los dos existe un holomovimiento que se pliega y se despliega en términos de Bohm. Todo está contenido en cada parte; al igual que el mar, la gota es el mar y el mar es la gota también; pero es un mar de materia y consciencia.

Como el mar contiene cada gota, el cosmos nos contiene, y cada uno lleva en sí, la vida, la muerte, el tiempo y la eternidad.
La materia y la consciencia como un juego de aparición y ocultamiento.

El poeta como creador, como todos los creadores, sean artistas o científicos, mediante un acto de intuición, salen del tiempo cronológico, de esa flecha horizontal pasado-futuro, memoria-deseo, y entran en un nivel supramental, cuya flecha es vertical, donde el instante presente, deja filtrar un resplandor de eternidad; desde ese espacio surge lo nuevo, la creación, así surgió el poema de Horacio Castillo:
 

No temas al raptor

Ahora que desciendes hacia el fondo de la tierra
no temas al raptor ni al lugar donde te lleva
ni el tiempo que permanecerás donde no existe tiempo.
Recuerda los días felices, cuando jugabas con tus compañeras
recogiendo trébol y azafrán, violetas, lirios silvestres,
aquella flor morada que llevó tan dulce sueño
a tus ojos cuando se partió la roca del destino.
Recuerda cuando al atardecer rondabas junto al mar
sintiendo la canción de la espuma en tus tobillos,
inclinándote a tomar una piedra inmune a la tormenta,
a mirar el mundo a través de un traslúcido huevo de pescado.
Y la caverna donde nos refugiamos cuando empezó a llover,
lo lejano y ajeno que parecía el trueno,
el instante en que el búho nos miró con sus ojos amarillos
y abrimos, atónitos, el libro de los ciegos.
No temas. Los muertos son mansos animales,
andan entre las piernas y sólo buscan compañía,
un poco de calor para soportar la sumisión.
Háblales, si quieres, es lo que más necesitan, cuéntales
historias de corderos o de árboles, intenta una caricia,
pero sobre todo enséñales a estar muertos.
La vida necesita de la muerte, pero la muerte
necesita de la vida —la vida es la muerte de la muerte
y asciende a borbotones desde la raíz al fruto
dichosa y a expensas del triunfo de los muertos.
No temas. El raptor es rey y a su lado reinarás
no sólo sobre los muertos sino también sobre los vivos,
porque allí abajo se amasa la harina inalterable,
allí, en el oscuro caldero, se cuece la nueva vida.
No temas. Y ahora que desciendes al fondo de la tierra
deja que se cumpla lo que se tiene que cumplir
y regresa, aquí donde los brazos se abren impacientes,
donde esperan el viento con la semilla del doble abrazo.


“Deja que se cumpla lo que se tiene que cumplir”, este verso nos habla de una tremenda confianza en el orden de la vida, y de una inmensa protección, cuando nos dice:
“No temas al raptor ni al lugar donde te lleva”, “El raptor es rey y a su lado reinarás”
Y “La semilla del doble abrazo” que lleva el germen de la vida y de la muerte, nos habla de un abrazo de amor en la vida y un abrazo de amor en la muerte.
No temas al raptor en su doble abrazo de amor, porque la simetría perfecta nos cobija.

Ángeles Román

Ángeles Román

Ángeles Román nació en la ciudad de Avellaneda. A los pocos meses su familia se trasladó a la ciudad de La Plata, en donde reside desde entonces.
Obtuvo el título de Profesora de Filosofía, publica con frecuencia artículos y ensayos en diversos medios de comunicación.
En el género literario publicó el libro de poesía El aleteo del colibrí, editorial Hespérides, año 2.010. Poemas suyos han sido publicados en antologías y revistas.
En el género ensayo, es coautora del libro Espiritualidad y Política, publicado por la editorial “Kairós”, Barcelona, España, primera y segunda edición, años 2011 y  2012.

Este texto fue leído en el homenaje realizado por el grupo "Movimiento por la poesía" al poeta Horacio Castillo, al cumplirse tres años de su fallecimiento, en el Salón Cultural  Seguros Rivadavia en la ciudad de La Plata. Julio, 2013.